32 GB de RAM y 1 TB. La placa importa menos que la memoria hasta que hacés 4K.
Editar video se traba por dos cosas antes que por el procesador: la memoria cuando el
proyecto tiene varias pistas, y el disco cuando el material no entra. Por eso empezá
por 32 GB y 1 TB, y recién después mirá el resto.
La MacBook Pro trae 16 GB unificados en esta configuración, que rinden distinto a los
16 GB de una Windows porque los comparte con el chip gráfico. Si trabajás en 4K con
varias capas, la que suba a 32 te va a durar más años.
Una notebook gamer con placa grande parece la opción obvia y no lo es: pesa el doble, dura un tercio con batería y en edición la memoria pesa más que la GPU.